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Masajes eróticos y sensuales en Madrid

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Los relatos del día

Disfruta de estos 4 pequeños relatos eróticos:
Relatos aleatorios
1. Yadira golpeó el agua con el puño y se irguió malhumorada de la bañera dejando caer el agua tibia por su cuerpo, que brillaba bajo el danzante baile de las llamas de las velas. Se echó una bata de fina seda negra sobre el cuerpo que, si bien la cubría por completo, era lo bastante fina como para dejar entrever lo que había debajo; así ataviada salió de su aposento en dirección a los calabozos. Necesitaba saberlo, necesitaba oírselo decir. Sus pies descalzos resonaron en la lóbrega piedra de la escalinata, con un gesto ordenó al soldado que estaba de guardia que se marchara y los dejara a solas, éste le tendió la llave y se alejó de allí sin hacer preguntas. Yadira hizo girar la llave en la cerradura y la puerta se abrió con un desagradable chirrido. Davor estaba allí, con los brazos en alto firmemente sujetos por argollas que colgaban del techo, le había quitado la armadura y ahora tan solo llevaba los calzones de cuero negro y las botas, su torso estaba totalmente desnudo y dejaba ver varias heridas del arma de Yadira. La mujer tuvo que hacer un esfuerzo para no correr a liberarlo, se encaró con él haciendo gala de su gesto más indiferente, aunque él sabía que el fuego ardía en su interior.

2. Ya estaba decidido... apenas nos separamos del abrazo y mientras retomabamos el paso del baile juntos la mire fijo a los ojos y le dije sin demasiadas vueltas: "Te amo Agustina" (aclaración, siempre acostumbrabamos a decirnos mutuamente que nos amabamos, pero como hermanos obviamente) y ella como era costumbre me respondio: "yo tambien te amo hermanito"... y ahi nomas la abarze mas fuerte y pegue mi cuerpo contra el de ella, sin mas corri apenas un mechon de su pelo que cubria parte de su rostro y la bese en la boca... el beso llevaria diez segundos cuando con terror de lo que podria pasar separe mi boca de la de ella, abri mis ojos y espere por su reacción. Ella me miró como sorprendida y en vos baja para que nadie oyera lo que estabamos hablando me dijo con vos nerviosa: "¿y esto ale? ¿que estamos haciendo?" a lo que respondi: "lo que sentimos en este momento agus", "pero somos hermanos ale, esto no es lo mismo que un piquito"... evidentemente ella sentia mucho remordimiento, pero habia algo que no la hizo enojarse por lo que estaba pasando y eso me abrio las puertas para dejarme llevar por lo que sentia en ese momento. Entonces fue que le pregunte: "vos me queres agustina?" "mas vale que te quiero alejandro, te amo, te adoro, pero como hermano", dijo ella. inmediatamente me acerque un poquito mas y le susurre al oido: "vos sos mi hermana y te quiero mas que a nadie en el mundo, lo ultimo que quiero en la vida es verte mal sabes", "ya lo se ale y por eso te quiero como te quiero", respondió ella... sin mas volvi a tomar la palabra y le dije: "hagamos lo que sentimos", nos miramos a los ojos con cierto temor y se dio... yo me acerque decidido y volvi a poner mis labios sobre los de ella, solo que esta vez nuestras bocas se juntaron decididas y a medida que nos besabamos ambas bocas se iban abriendo un poco mas para dejar paso a nuestras lenguas. No lo podia creer!, estaba tranzandome a mi propia hermana en el medio de un boliche, nunca antes habia sentído tal excitación. Tenia a mi hermana abrazada, y nos besabamos adelante de todo el mundo como si fuesemos la pareja mas caliente de todas, literalmente nos estabamos matando en el medio de la pista, ese beso que parecia eterno simbolizaba el inmenso amor que yo siento por mi hermana y el que ella siente por mi, pero tambien, por lo menos esa noche nos deseabamos, era evidente que sin haberlo buscado llegamos a un punto en el que nuestro amor de hermanos esa noche se habia convertido en pasion y lujuria.

3. Yo me dejaba amar, abriste mis piernas suavemente buscando la humedad de mi ser, haciéndome estremecer. Sentí como entrabas suavemente llenándome plenamente, mis piernas te abrazaban, te atraían a mí. Tomaste mis manos y las llevaste hacia arriba, tu boca recorría mi cuello, me sentía indefensa, no sabia que hacer o que decir, solo quería complacerte. Tu cuerpo y el mío se acoplaron perfectamente. Recorriste mi cuerpo de principio a fin y mi boca hizo lo mismo con el tuyo, lamiéndolo completamente. Disfrute de tu sabor en mi boca e hice arder tu cuerpo en cada contacto. Conocí todo tu cuerpo, cada parte de tu ser, aun recuerdo tu mirada y todas esas caricias que inventamos entre los dos.

4. Tu no querías parar ahí, te apetecía hacerme gozar y yo deseaba que me hiciese gozar. Mientras besabas mi cuello tu mano recorrió mi cuerpo hasta llegar al bulto que había en mi entrepierna, te aferraste a el con fuerzas, con intenciones de no dejarlo escapar, como si tuviera intención de irse, pero ni mucho menos, solo quería sentir tus caricias y no la hiciste esperar, desabrochaste los botones de la cremallera del pantalón y metiste la mano dentro para encontrarte un miembro duro por toda esta maravillosa situación. Tampoco dejabas de besarme el cuello y la boca mientras tocas mi polla, empiezas a desabrochar los botones de mi camisa y mientras haces eso también me besas el pecho dando en mis pezones mordisquitos leves que producen placer, pero tu nunca sueltas el miembro. Tocas la polla y los huevos, sabes lo que haces se nota que no es la primera vez que masajeas esa parte del cuerpo de un hombre, me encanta la sensación esa de saber que as tocado y estado con algún otro y que me prefieres a mí, ser el elegido por ti me excita.