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Masajes eróticos y sensuales en Barcelona

Hola, soy Melinda, una encantadora catalana licenciada en fisio y masajes orientales. Te llevaré al éxtasis de tus sentidos íntimos con mis besos y caricias. Déjame que toque tu cuerpo y desvanezcas de placer y déjame que acaricie tu alma para que el placer sea más intenso. Te puedo ofrecer con mis caricias, sacando el fuego de tu piel, implicándome en la relación contigo mediante una relación y sexo oral al natural. También realizo masajes tántricos y “kundalini” mezclado con reiki. Con mis besos acariciaré tu alma y reactivaré tu energía llevándote a otra dimensión. El mundo está en manos de aquellos que tiene el coraje de soñar y de correr el riesgo de vivir sus sueños.

Soy masajista profesional por ello en mis servicios incluyo una sesion del mejor masaje relajante complementado con cuerpo a cuerpo. La sensacion de mis pechos rozando tu cuerpo, experiencia digna de vivir. Mi cuerpo joven te transportará al más alto placer. Masajes eróticos y sensuales para disfutar mejor de la vida. Ven a conocerme y disfrutar de los mejores masajes en Barcelona.

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Los relatos del día

Disfruta de estos 4 pequeños relatos eróticos:
Relatos aleatorios
1. Yo me dejaba amar, abriste mis piernas suavemente buscando la humedad de mi ser, haciéndome estremecer. Sentí como entrabas suavemente llenándome plenamente, mis piernas te abrazaban, te atraían a mí. Tomaste mis manos y las llevaste hacia arriba, tu boca recorría mi cuello, me sentía indefensa, no sabia que hacer o que decir, solo quería complacerte. Tu cuerpo y el mío se acoplaron perfectamente. Recorriste mi cuerpo de principio a fin y mi boca hizo lo mismo con el tuyo, lamiéndolo completamente. Disfrute de tu sabor en mi boca e hice arder tu cuerpo en cada contacto. Conocí todo tu cuerpo, cada parte de tu ser, aun recuerdo tu mirada y todas esas caricias que inventamos entre los dos.

2. Despues me tiré en la arena, boca arriba y le pedi que se moviera para que se hiciera realidad algo que de por si siempre me exito mucho: Sentir la sensacion de un lindo culito sobre mi cara. Si a esto le agregamos que la que iba a poner su culo encima de mi cara era mi hermana mis niveles de exitación estaban desbordados. Besé sus piernas y ella finalmente se sento encima de mi cara dejando en frente de mi el espectaculo mas majestuoso que pude haber imaginado jamas, Tenia a Agus, mi dulce e inseparable hermana menor desnuda y ofreciendome su culo trigueño para que hiciera con el lo que desee. Entonces fue que hundí mi rostro en la concha de agustina, sintiendo el perfume del incesto que no me dejaba y que hacia que mi pija continuara dura como nunca antes, lamiendo su clítoris, volviendo a su culo y terminando en su clítoris, parando, acariciando con una mano una de sus tetas y con la otra sus piernas y nalgas. En menos de 5 minutos agus estaba acabando otra vez, disfrutandolo a pleno conmigo, viviendo un momento magico, cristalizando carnalmente un amor sincero y puro de verdad, gozando lo prohibido... mientras extendía su mano para acariciar mi pija que a esa altura solo queria vivir dentro de ella, estaba llena de vida, completamente deseosa de romper miedos para siempre.

3. Ya estaba decidido... apenas nos separamos del abrazo y mientras retomabamos el paso del baile juntos la mire fijo a los ojos y le dije sin demasiadas vueltas: "Te amo Agustina" (aclaración, siempre acostumbrabamos a decirnos mutuamente que nos amabamos, pero como hermanos obviamente) y ella como era costumbre me respondio: "yo tambien te amo hermanito"... y ahi nomas la abarze mas fuerte y pegue mi cuerpo contra el de ella, sin mas corri apenas un mechon de su pelo que cubria parte de su rostro y la bese en la boca... el beso llevaria diez segundos cuando con terror de lo que podria pasar separe mi boca de la de ella, abri mis ojos y espere por su reacción. Ella me miró como sorprendida y en vos baja para que nadie oyera lo que estabamos hablando me dijo con vos nerviosa: "¿y esto ale? ¿que estamos haciendo?" a lo que respondi: "lo que sentimos en este momento agus", "pero somos hermanos ale, esto no es lo mismo que un piquito"... evidentemente ella sentia mucho remordimiento, pero habia algo que no la hizo enojarse por lo que estaba pasando y eso me abrio las puertas para dejarme llevar por lo que sentia en ese momento. Entonces fue que le pregunte: "vos me queres agustina?" "mas vale que te quiero alejandro, te amo, te adoro, pero como hermano", dijo ella. inmediatamente me acerque un poquito mas y le susurre al oido: "vos sos mi hermana y te quiero mas que a nadie en el mundo, lo ultimo que quiero en la vida es verte mal sabes", "ya lo se ale y por eso te quiero como te quiero", respondió ella... sin mas volvi a tomar la palabra y le dije: "hagamos lo que sentimos", nos miramos a los ojos con cierto temor y se dio... yo me acerque decidido y volvi a poner mis labios sobre los de ella, solo que esta vez nuestras bocas se juntaron decididas y a medida que nos besabamos ambas bocas se iban abriendo un poco mas para dejar paso a nuestras lenguas. No lo podia creer!, estaba tranzandome a mi propia hermana en el medio de un boliche, nunca antes habia sentído tal excitación. Tenia a mi hermana abrazada, y nos besabamos adelante de todo el mundo como si fuesemos la pareja mas caliente de todas, literalmente nos estabamos matando en el medio de la pista, ese beso que parecia eterno simbolizaba el inmenso amor que yo siento por mi hermana y el que ella siente por mi, pero tambien, por lo menos esa noche nos deseabamos, era evidente que sin haberlo buscado llegamos a un punto en el que nuestro amor de hermanos esa noche se habia convertido en pasion y lujuria.

4. Dejó el bolso en su asiento, que aunque no le gustaba llevarlo, lo creía necesario para llevar su móvil y otras cosas que ella pudiera necesitar en determinadas circunstancias. Marcos no perdió detalle del contoneo del trasero de su novia en ese andar tan gracioso que tenía, pero que tan sumamente excitante resultaba. Pudo apreciar, cuando el paso de una pierna tensaba sensiblemente el vestido, la marca de unas braguitas. Jugó a adivinar de cuáles se podría tratar. Pensó en unas blancas, una de sus favoritas…y imaginó que esa misma noche, cuando llegaran a casa, tendría la oportunidad de sacarle el vestido de los pies a la cabeza, y ver el increíble cuerpo desnudo de Mónica, tapado mínimamente por esas braguitas tan sensuales. Al cabo de casi cinco minutos Mónica salió del baño y se dirigió a reunirse con su pareja. A pesar de lo que llevaba cogido en su puño, no se mostraba dubitativa ni indecisa, muy al contrario, su andar era firme y decidido. Marcos no la vió venir, ensimismado como estaba en sus pensamientos. Mónica se situó a su lado, y antes de que él pudiera reaccionar, ella se inclinó suavemente y le susurró en la oreja un escueto: "Toma, esto es para ti". Al mismo instante que decía estas palabras dejó caer en el regazo de su novio la única prenda íntima que llevaba esa noche. Marcos tardó en reaccionar…lo primero que pensó es que no tendría ya que esperar hasta más tarde para saber que, efectivamente, las braguitas que llevaba eran, ahora ya sin ninguna duda, sus favoritas.