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Masajes eróticos y sensuales en Barcelona

Hola, mi nombre es Elegancia y me podrás encontrar en mi apartamento de Ripollet, en dónde estaremos cómodos y preparados para comenzar una batalla carnal que no olvidarás.

Soy masajista profesional por ello en mis servicios incluyo una sesion del mejor masaje relajante complementado con cuerpo a cuerpo. La sensacion de mis pechos rozando tu cuerpo, experiencia digna de vivir. Mi cuerpo joven te transportará al más alto placer. Masajes eróticos y sensuales para disfutar mejor de la vida. Ven a conocerme y disfrutar de los mejores masajes en Barcelona.

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Los relatos del día

Disfruta de estos 4 pequeños relatos eróticos:
Relatos aleatorios
1. Estuve un rato tomando el sol boca arriba, cuando me aburrí de esa postura me di la vuelta, ella seguía leyendo, me armé de valor y le dije: -Un libro muy interesante, una autentica obra maestra.- Giró su cabeza y me miró a los ojos. Con una calida voz suave me respondió: -Sí es muy interesante, la verdad es que se agradece tener un libro entre manos cuando se pasa tanto tiempo sola de aquí para allá.- Le pregunté que como es que pasaba tanto tiempo sola y me respondió que se debía a que trabajaba como ejecutiva de una multinacional y se pasaba el día de viaje. Poco a poco la conversación se fue animando. Me dijo que se llamaba Laura. Mientras hablábamos no podía evitar que mi mirada se dirigiera de continuo a sus pies, eran preciosos. Nos levantamos y nos dirigimos al bar de la piscina. Seguimos nuestra conversación, ella se dio cuenta de que me fijaba en sus pies. En un momento dado me miró a los ojos fijamente y cruzó las piernas sobre la banqueta del bar de tal manera que su pie descalzo pegaba sobre mi muslo interior. Seguí la conversación como si nada, intentando evitar su mirada porque me dejaba el alma congelada. Estuvimos toda la tarde hablando, cogimos confianza. Nos caímos tan bien que decidimos quedar para ir a cenar por la noche. Le dije que iríamos a un restaurante que conocía de cuando tenía reuniones de negocios, era del estilo de la nueva cocina, pertenecía a un destacado alumno de la escuela de Ferrán Adriá. Quedamos a las nueve y cada uno se retiró a su habitación a ducharse y vestirse.

2. Me entretuve un rato en tu entrepierna tocando tu coño por encima de tu tanga, pero tu con una de tus manos mientras yo acariciaba tu coño retiraste hacia un lado el tanga para que pudiera disfrutar de todas del amor que se desprendía de tu entrepierna, al sentir esa humedad y comprobar que querías que te tocase ahí y de esa forma empecé a bajarte los pantalones, que con tu ayuda resultó ser mas fácil y rápido, cuando dejaste al descubierto tal maravilla no pude contenerme y bajé mi cabeza hasta tu coño para poder saborear el amor que fluía del coño mas hermosa que había visto, empecé por besarlo pero pronto de besarlo y comencé a lamer los labios vaginales, hasta encontrar tu clítoris, la sensación fue tan agradable comprobar que cada vez que pasaba mi lengua Por él, tú te estremecías de placer, que mi estado era de éxtasis total, combinaba el lamer tu clítoris con leves mordisquitos en él, a la vez que introducía uno o dos dedos en la vagina. Cuando hacia esto podía escuchar tus gemidos de placer, gemidos que me seguían estremeciendo.

3. Asientes con la cabeza, me besas y lentamente te colocas con las piernas abiertas en mi regazo, mi sexo esta en la posición correcta, poco a poco te penetra, se desliza suavemente. Un suspiro escapa de tu boca al comprobar que toda mi extensión se ha perdido en tus carnes. La danza erótica comienza, lentamente, como el barco zarpando de un tranquilo puerto, a medida que te beso y estrujo entre mis manos tus pechos, los jadeos se hacen más intensos. El ritmo va en ascenso, en algún momento de la escalada me miras con atención a los ojos, sé lo que significa. Te abrazo entonces, arremeto con mayor fuerza, tu placer se sonoriza, deseas más. Dadivoso te complazco. Las sensaciones se intensifican, el mundo se aleja de la realidad, somos ahora uno solo, envueltos en un halo de placer increíble. Me excita mirarte así, nos recorremos mutuamente, las manos de ambos se pierden entre los cuerpos, el deseo de fundirme en ti viene ahora. Nos liberamos juntos en un gran orgasmo, el tiempo se detiene, en el Universo solo existimos tú y yo. Retenemos la respiración y caemos rendidos ante la gloria. Nos besamos tiernamente, en un abrazo relajamos los cuerpos, ha sido maravilloso. Te pido que subas a la cama…

4. Yadira se puso en pie y le besó con pasión dejándole a mitad del beso, sediento de ella. Se apartó un poco para que él pudiera verla y deslizó la tela por sus hombros dejándola caer al suelo con un suave susurro y se quedó allí, quieta, desnuda frente a él, dejándole recorrerla con sus ojos, comérsela con la mirada. El pene de él se hinchó un poco más con la exquisita belleza de su desnudez; los pezones de ella se endurecieron volviéndose de un tono rosa oscuro y contrastando con la blanca piel de sus pechos y su entrepierna. Hacía frío en los calabozos, y la piel se le puso de gallina, pero aún así le dejó mirarla hasta que su propia calentura no le dejó más remedio que pasar a la acción. Soltó las cadenas liberando sus brazos, no así sus manos que seguían unidas entre sí por unos 40 centímetros de cadena. Él quiso tomar el control, pero ella se lo impidió, le tomó de los cabellos y le obligó a bajar el rostro hasta sus pechos.