Contactos Girona

Relax con escorts y acompañantes de lujo

Mi nombre es Erica y soy una chica natural de Barcelona, guapa y muy sensual. Mi compañía se convierte en un regalo para los sentidos. Me esfuerzo para que cada momento sea especial, poniendo todo mi encanto, sex appeal, feminidad y un cuerpo precioso y muy bien cuidado. Soy risueña, serena y muy extrovertida por lo que te sentirás muy a gusto desde el principio de nuestro encuentro. En la intimidad, soy cálida, complaciente y muy imaginativa. Un valor en alza que no puedes dejar pasar que visite tu cama.

Si te gusta mi perfil o prefieres buscar más escorts en Girona, puedes encontrar en mi anuncio muchas más chicas de compañía. Te garantizo exquisitos contactos en Girona.

Pincha aquí para ver mi web con fotos

Contactos Girona

Masajes eróticos y sexo

Servicios publicados

Estos son algunos de los servicios que publicamos: Servicios aleatorios Azafatas - Salidas a hoteles y domicilios - Acompañantes de lujo - Clubes de relax - Putas a domicilio - Tantra - Saunas eróticas - Pisos de relax - Masajes eroticos - Burdeles - Sado erótico - Scorts de alto standing - Callgirls - Prostitutas de lujo - Casas relax - Señoritas de compañía - Apartamentos por horas - Putas de lujo - Chicas de alterne - Locales de intercambio - Agencias de escorts - Call girls - BDSM - Clubs de alterne - Escorts independientes - Contactos eróticos - Prostíbulos - Damas compañía - Modelos - Anuncios de sexo - Chicas de compañía -

Te recomendados

Aquí tienes diferentes locales donde puedes asistir: Clubs aleatorios Club Romaní - Gran via 532 - Sauna Cristal - L´hibou - New Aribau - Saratoga - Pub Aribau 240 - Dollar Club - Basinger - Platinum - Aribau 64 - Comendadoras - Club Barbie - Medea - Kissme - Batman - Baronet - Pretty Woman - New Tuset - Bailen 22 - Eden - Club Eros - Enigma - Hot Madrid - Club Riviera Castelldefels

Los relatos del día

Disfruta de estos 4 pequeños relatos eróticos:
Relatos aleatorios
1. Me sigue sorprendido, preguntándose que estaré tramando. Entramos en la tienda y al pasar junto a un colgador de ropa cojo una prenda y sin vacilar me encamino hacía el vestuario seguida de él. Le miro, me sonríe, sé que sabe lo que estoy planeando. Nos metemos en el vestidor, dejó la prenda que he cogido colgada y él se sienta en el único taburete que hay en el pequeño cubículo. Me siento sobre él y empezamos a besarnos. De nuevo muevo mi sexo sobre el suyo, que en pocos minutos vuelve a estar erecto, noto como crece entre su cuerpo y el mío. Sus manos recorren mi espalda y me subo la falda hasta la pelvis para estar más cómoda. Siento como sus manos aprietan mi culo. Y entonces el deseo crece más en mí. Hacerlo en un lugar público me pone a mil y sé que a él también. Deslizo mis manos hacía su entrepierna y le bajo la cremallera del pantalón. Busco bajo el slip su aparato, mientras sus dedos se han adentrado ya entre mis braguitas y buscan mi sexo. Me estremezco al sentir como acaricia mis labios vaginales y como resigue el camino hacía mi clítoris. Entretanto he logrado sacar su pene del refugio y lo masajeo suavemente arriba y abajo sin dejar de besar su boca.

2. Tu boca fue recorriendo una línea invisible, guiándote hasta mis labios húmedos deseosos de ser besados. Tu lengua ardiente jugueteaba en mi botón, mi cuerpo se excitaba provocando que mis ojos se cerraran y disfrutaran de aquellas deliciosas sensaciones. Tu lengua iba y venia adentrándose en mi; bebías y saboreabas mis líquidos, deleitándote con mi miel. Besaste mis muslos, mis rodillas, recorriste mis piernas completamente. Me diste la vuelta y quedando de espaldas a ti, recorriste mi cuello con tus labios. Mis oídos descubrieron sensaciones nuevas, llegando a un clímax inexplicable. Tu sexo crecía más y más al roce de mi piel. Voltee a ti y mis brazos y piernas te rodearon recibiéndote en un apasionado abrazo. Sentí la frescura de la tierra y la incandescencia de tu piel mientras tu espada lentamente fue incrustándose quedando aprisionado en mi deseo.

3. Yadira se puso en pie y le besó con pasión dejándole a mitad del beso, sediento de ella. Se apartó un poco para que él pudiera verla y deslizó la tela por sus hombros dejándola caer al suelo con un suave susurro y se quedó allí, quieta, desnuda frente a él, dejándole recorrerla con sus ojos, comérsela con la mirada. El pene de él se hinchó un poco más con la exquisita belleza de su desnudez; los pezones de ella se endurecieron volviéndose de un tono rosa oscuro y contrastando con la blanca piel de sus pechos y su entrepierna. Hacía frío en los calabozos, y la piel se le puso de gallina, pero aún así le dejó mirarla hasta que su propia calentura no le dejó más remedio que pasar a la acción. Soltó las cadenas liberando sus brazos, no así sus manos que seguían unidas entre sí por unos 40 centímetros de cadena. Él quiso tomar el control, pero ella se lo impidió, le tomó de los cabellos y le obligó a bajar el rostro hasta sus pechos.

4. De repente siento como frota su sexo erecto contra el mío, lo guía hasta mi agujero vaginal y muy despacio me penetra. Me incorporo y lo abrazo con mis piernas y mis brazos, mientras siento como pega su cuerpo al mío. Empezamos a movernos ambos, acoplando nuestros cuerpos, sintiéndonos el uno al otro, el uno dentro del otro. Siento su sexo entrando y saliendo de mí, gimo, y me convulsiono igual que él. Siento su respiración entrecortada en mi oído. Su abrazo cubriéndome por completo y el fuego del deseo creciendo entre ambos. Dos cuerpos pegados que nada ni nadie, ahora mismo, podrían separar. La carrera hacía el éxtasis se va alargando. Siento su verga hinchándose dentro de mí y vuelvo a acostarme sobre la cama. Estoy apunto de llegar a la cima y él lo sabe, por eso se detiene. Saca su sexo de mí. Y me hace poner boca abajo. Siento uno de sus dedos acariciando mi nalga y descendiendo hasta mi entrepierna, acaricia la humedad de mi sexo y luego se tiende sobre mí, siento su verga entre mis piernas y el glande chocando con mi vulva. Abro las piernas y espero para recibirle otra vez.