Contactos Bilbao

Relax con escorts y acompañantes de lujo

Mi nombre es Cynthia Fit, una chica musculada, de mediana altura, deportista, muy bien cuidada y a la que le apasiona el gimnasio ... si tuviste la fantasía de estar con una mujer de cuerpo atlético y muy musculoso, ahora tienes la oportunidad de hacerla realidad. Fuerte, con unas curvas bonitas y bien marcadas y aunque sea de estructura pequeña, mi cuerpo es armonioso y tengo una perfecta simetría. De trato dulce, amante tierna y entregada. Háblame y te doy más detalles acerca de mí. Te informaré sobre mis servicios especiales como el sado erótico o gang bang. También tengo amigos con los que hago sexo hardcore, aceptamos voyeurs o puedes unierte, si lo deseas.

Si te gusta mi perfil o prefieres buscar más escorts en Bilbao, puedes encontrar en mi anuncio muchas más chicas de compañía. Te garantizo exquisitos contactos en Bilbao.

Pincha aquí para ver mi web con fotos

Contactos Bilbao

Masajes eróticos y sexo

Servicios publicados

Estos son algunos de los servicios que publicamos: Servicios aleatorios Prostitutas de lujo - Azafatas - Callgirls - Call girls - Chicas de alterne - Scorts de alto standing - Escorts independientes - Damas compañía - Tantra - Agencias de escorts - Anuncios de sexo - Sado erótico - Putas de lujo - Contactos eróticos - Acompañantes de lujo - BDSM - Apartamentos por horas - Salidas a hoteles y domicilios - Casas relax - Prostíbulos - Masajes eroticos - Putas a domicilio - Señoritas de compañía - Locales de intercambio - Saunas eróticas - Chicas de compañía - Clubs de alterne - Burdeles - Pisos de relax - Modelos - Clubes de relax -

Te recomendados

Aquí tienes diferentes locales donde puedes asistir: Clubs aleatorios Cuore Cabaret - L´hibou - Bailen 22 - Platinum - Enigma - Pub Aribau 240 - Dollar Club - Gran via 532 - Kissme - Hot Madrid - Nyoman - Nice - Showgirls - New Aribau - Club Free - Bacarra - Tuset Barcelona - Club Starlets - Thermas - Casanova 59 - Saratoga - New Tuset - Paraíso Privee - Club Eros - Jobe y el amor

Los relatos del día

Disfruta de estos 4 pequeños relatos eróticos:
Relatos aleatorios
1. Cuando dejo de convulsionarme, me coges en brazos, entramos en la habitación y me depositas en la cama. Te desnudas mientras te observo. Me encanta ver como te desvistes para mí, lo haces despacio, demorando el momento, haciendo que me impaciente, hasta que por fin tu sexo erecto, aparece ante mí y acerco mi boca a él para venerarlo, sentándome en el borde de la cama. Tú estás de pie frente a mí, acaricias mi mejilla y yo abro la boca, la cierro sobre tu miembro erecto y empiezo a chuparlo con mucha delicadeza. Me encanta deleitarme en su sabor, sentir como resbala por mi boca, entrando y saliendo de ella, sentir la suavidad de tu piel y el calor. Muevo la lengua serpenteando alrededor de tu miembro viril, acaricio su piel con los dientes. Tus manos se posan sobre mi cabeza, deshacen el moño que me hice antes de salir y dejas caer mi pelo largo y liso sobre mis hombros, enredas tus dedos en él y diriges los movimientos. Te observo, tus ojos están cerrados, sé que estas disfrutando, que te encanta sentir mi boca caliente y húmeda alrededor de tu sexo. Y a mí me encanta saborearlo. Cada vez gimes más fuerte, por lo que haces que me detenga, me acuestas sobre la cama. Te arrodillas frente a mí, separas mis piernas, coges las braguitas por la goma y tiras hacía abajo, quitándomelas con lentitud, mientras besas mis piernas sensualmente. Dejas las bragas a un lado y asciendes beso a beso por mi pierna derecha hasta la ingle, luego repites la operación con la izquierda, yo te miro expectante, y tras eso, acercas tu boca a mi sexo, sacas la lengua y lames. Mi cuerpo se tensa al sentir ese contacto y empiezas a chupar mi clítoris, a lamerlo, a idolatrarlo haciéndome retorcer de gusto y deseo. Tu lengua se enreda en mis labios vaginales, se introduce en mi oscuro agujero y un nuevo gemido escapa de mi garganta. Te deseo y sé que me deseas, necesito tenerte dentro de mí, dejar que la luna derrame su luz sobre nuestros cuerpos mientras se une en un baile de pasión. Por eso, no demoras más el momento. Te levantas, te pones sobre mí, me miras a los ojos profundamente, sonríes y siento como tu sexo entra en el mío despacio, con calma, hasta llenarme completamente. Y nos quedamos así, unidos unos segundos, quietos, mirándonos, sin decirnos nada. Sólo sintiendo el calor de nuestros cuerpos.

2. Te empuje hacia atrás, quedando yo al dominio del placer. Tus manos amasaban mi pecho, los colmabas de besos. Apretabas mis nalgas, abriéndolas despacio, metiendo entre ellas tus dedos buscando por donde más penetrarme. Mi cuerpo temblaba, sucumbía de placer y junto con el tuyo, fueron cubriéndose de roció, que al contacto con nuestra piel hervía al instante. La noche empezaba a envolvernos, la luna distante con su manto de estrellas nos envidiaba. Irradiábamos luz propia, encontrándonos al rojo vivo; mi botón al roce con tu pubis estaba listo para explotar. Mis movimientos fueron cada vez más embravecidos, transportándonos al cielo en un instante.

3. El propósito básico de la ducha no fue precisamente la higiene sino el tranquilizar mis emociones y mi corazón que galopaba desaforadamente dentro de mi pecho. Mientras sentía las frescas gotas en mi rostro sopesaba cada una de las implicaciones de estar allí en ese momento. Hubo un breve espacio en el que dude si lo que hacia era correcto, volvieron con inusitada fortaleza a mi mente cada una de las lecciones de moral que en el discurrir de mis años había recibido. Pero al finalizar la ducha me di cuenta de que al fin y al cabo nada de eso importaba, que yo estaba justamente en el lugar que quería estar con el hombre que amaba y que se fueran al carajo todos esos complejos de santa que hasta el momento albergue. Yo iba a vivir tal y como mi conciencia y mi mente me dijesen y no como algunas otras personas opinaran. Tome un hondo suspiro y salí del baño con la actitud de quien va a reunirse con su destino.

4. Abro la boca, la acerco a tu cuello y tú acercas la tuya al mío. Clavo mis colmillos en ti, tú clavas los tuyos en mí, y empiezo a sentir como tu dulce sangre llena mi boca, mientras la mía llena la tuya. Los latidos se confunden y una amalgama de sensaciones llenan nuestros corazones. Empezamos a movernos uno contra el otro cada vez más rápidamente y el orgasmo empieza a nacer en mí y también en ti, siento que tu sexo se hincha dentro de mí, en pocos segundos estallo en un demoledor éxtasis de pasión a la vez que tú también te derramas en mí, mientras nuestras sangres nos recorren. Es el éxtasis supremo. Cuando ambos dejamos de convulsionarnos, apartamos las bocas y te tumbas a mi lado. El sopor empieza a apoderarse de mí, te levantas y cierras la puerta del balcón. Vuelves junto a mí. Recuesto mi cabeza sobre tu hombro y siento como el sueño me vence. El juego ha terminado. Nuestra noche se acabó.